Despertar espiritual
- 13 mar
- 2 Min. de lectura
Cuando llegue Al-Anon, lo hice sin conocer el programa, sin conocer de grupos es más podría decir que ni si quiera me importaba que era, ya había visitado tantos lugares con mi alcohólico sin ninguna mejora y con la pena de haberlo llevado a un anexo mi vida ya había tocado fondo, entonces el caos, la desesperación la angustia, la vergüenza el fracaso, el dolor era lo que gobernaba mi vida, al poner un pie en el grupo, después de llorar y llorar encontré un consuelo, un apoyo, un lugar y unas personas que me entendían, que no me juzgaban al contrario me dieron un abrazo y ánimos para continuar ese día, al regresar y pasar 5 reuniones empecé a vislumbrar la luz de una esperanza, hoy sé que esa luz, era la mano de mi Poder Superior que literalmente me dio fortaleza y esperanza a través de las experiencias de mis compañeras, quienes con mucha paciencia y amor me enseñaron el camino de recuperación hacia mí misma, me mostraron como el alcoholismo tiene sus afectaciones en el propio alcohólico y en la familia, hoy reconozco que con este bendito programa volví a ver las oportunidades de la vida y que el camino de recuperación no era para mis familiares alcohólicos, más bien era para mí misma, es un programa maravilloso que me ha permitido despertar espiritualmente a la vida y sobre todo tener la fortaleza para aceptar que la vida no es miel sobre hojuelas, que es una vida donde mi Poder Superior tiene la voluntad, que Él me acompaña en todos los procesos y desafíos que se presentan, puedo encontrar momento de felicidad a pesar del alcoholismo y de las tragedias de la vida.
DISTRITO 6





